{"id":1574,"date":"2025-05-08T11:08:01","date_gmt":"2025-05-08T17:08:01","guid":{"rendered":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/?p=1574"},"modified":"2025-05-09T10:47:36","modified_gmt":"2025-05-09T16:47:36","slug":"discurso-de-agradecimiento-por-la-goethe-medaille-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/discurso-de-agradecimiento-por-la-goethe-medaille-2024\/","title":{"rendered":"Discurso de agradecimiento por la Goethe-Medaille 2024"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\">Excelent\u00edsimo se\u00f1or embajador Dr. Clemens von Goetze, estimada se\u00f1ora von Goetze,<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Querida Pia, querida Martina,<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Queridas amigas y amigos,<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Agradezco al Goethe-Institut y a la embajada alemana esta recepci\u00f3n para celebrar tambi\u00e9n en mi pa\u00eds que la Medalla Goethe haya sido concedida por primera vez a una mujer mexicana.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El primer mexicano en recibirla fue, en 1995, Jos\u00e9 Mar\u00eda P\u00e9rez Gay, insigne germanista y german\u00f3filo, quien tambi\u00e9n era traductor, como lo han sido varios m\u00e1s de los laureados a lo largo de los a\u00f1os. Me honra y me conmueve recibir la misma distinci\u00f3n que recibieron antes que yo Lenka Reinerova y Yoko Tawada, escritoras a quienes he tenido el gusto de traducir al espa\u00f1ol de M\u00e9xico.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La medalla Goethe se otorga por las contribuciones meritorias a difundir la lengua y la cultura alemanas, pero tambi\u00e9n por contribuir al fomento de la colaboraci\u00f3n y mediaci\u00f3n cultural internacional. Y, en esto \u00faltimo, las traductoras nos pintamos solas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Aqu\u00ed hago un par\u00e9ntesis: hablo en femenino, porque somos muchas m\u00e1s mujeres que hombres quienes nos dedicamos a la traducci\u00f3n. Colegas hombres, si\u00e9ntanse incluidos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Dec\u00eda: Las traductoras somos mediadoras interculturales: vivimos a caballo entre dos lenguas y sus c\u00f3digos culturales. A veces, incluso m\u00e1s de dos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Traducimos no s\u00f3lo textos sino contextos, sean cotidianos, po\u00e9ticos, hist\u00f3ricos, psicol\u00f3gicos, etc., adem\u00e1s de literarios. Distinguimos y disfrutamos la lengua en todos sus matices, en todas sus texturas y consistencias.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hacemos descubrimientos felices y sorprendentes en el curso de nuestro trabajo, y a veces damos con invenciones fabulosas que nos permiten expresar de manera fresca en nuestra lengua lo que se dice en la otra.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es decir: las traductoras hacemos algo que la Inteligencia Artificial no es capaz de hacer, y ojal\u00e1 que nunca lo sea.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es verdad que lo hacemos a partir de un texto que ya existe: el texto primigenio, que no <em>original<\/em>, porque la traducci\u00f3n si bien es un texto derivado, tambi\u00e9n es original; pero m\u00e1s all\u00e1 de que contamos con esa primera base, por llamarla de alguna manera, la escritura de una traducci\u00f3n requiere de tanta originalidad, creatividad y pericia como ese primer texto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso la Ley Federal del Derecho de Autor mexicana nos reconoce como autoras. Igual que la escritura primigenia, traducir requiere de un trabajo de investigaci\u00f3n largo y arduo del que pocas veces se habla y que no se remunera de manera independiente o adicional.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lo mismo que las escritoras, las traductoras nos sumergimos en los mundos narrados, vivimos atentas para captar todo aquello que podr\u00eda servirle al texto. Al hacerlo, se cuela hasta en nuestros sue\u00f1os. Los personajes de los libros en los que estamos trabajando nos acompa\u00f1an todo el d\u00eda. A veces pareciera que nos murmuran al o\u00eddo o que nos se\u00f1alan en alg\u00fan letrero la palabra justa que llev\u00e1bamos horas o d\u00edas buscando. Traducir es un trabajo intrincado, y una obra de amor que demanda tiempo y dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Llevo casi tres d\u00e9cadas traduciendo porque quiero hacer accesible en mi lengua algo que me parece indispensable compartir, por la raz\u00f3n que sea. Traduzco porque quiero acercar esos dos mundos, esas dos realidades en las que vivo al mismo tiempo: M\u00e9xico y Alemania. Por dis\u00edmbolos que parezcan, esos mundos se complementan y, bien por nacimiento o por adopci\u00f3n, me pertenecen en igual medida, con todas sus contradicciones. Y de esas hay muchas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Que yo est\u00e9 aqu\u00ed es una paradoja. Mis t\u00edos abuelos fueron prisioneros de los nazis en un hotel a orillas del Rin, en Bad Godesberg, cerca de Bonn, junto con todo el cuerpo diplom\u00e1tico mexicano que acompa\u00f1\u00f3 al c\u00f3nsul Gilberto Bosques en Francia a principios de la d\u00e9cada de 1940. Gilberto Bosques no s\u00f3lo salv\u00f3 a miles de republicanos espa\u00f1oles, sino tambi\u00e9n a muchos intelectuales comunistas jud\u00edos alemanes, entre ellos a Anna Seghers, a la ya mencionada Lenka Reinerova, a Alice R\u00fchle-Gerstel, a Steffie Spira. Todas ellas, mujeres que ya traduje o que quiero traducir.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ya en M\u00e9xico, sanos y salvos, mis t\u00edos abuelos vivieron otra paradoja. \u00c9l, Fernando Luna, mexicano, volvi\u00f3 a casa. Ella, Eva Elek, austroh\u00fangara y jud\u00eda, lleg\u00f3 al exilio. Y a\u00f1os m\u00e1s tarde, decidieron inscribir a su hija en el Colegio Alem\u00e1n Alexander von Humboldt, porque mi t\u00edo dijo \u201clos nazis <em>no<\/em> son los alemanes\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hoy, ante el raudo y agresivo avance de la derecha fascista en Alemania, hay que hacer valer esto m\u00e1s que nunca.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Una generaci\u00f3n despu\u00e9s, yo tambi\u00e9n fui al Colegio Alem\u00e1n, que fue mi cuna intelectual; y ese origen se hizo destino, cuando despu\u00e9s trabaj\u00e9 en el Goethe-Institut Mexiko, que desde entonces es mi casa. Gracias a ambas instituciones alemanas me convert\u00ed en el h\u00edbrido bicultural que soy ahora.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pienso que, al mediar entre los mundos alem\u00e1n y mexicano, hago un poco de justicia a mi t\u00eda Eva y a otras tantas mujeres germanohablantes que al iniciar su exilio en M\u00e9xico no hablaban espa\u00f1ol. Al traducir a esas autoras al espa\u00f1ol de M\u00e9xico, hoy tienen una voz p\u00f3stuma y la visibilidad que hace 80 a\u00f1os no tuvieron. Y es que las traductoras tenemos experiencia en eso de ser invisibilizadas y de luchar por hacer valer nuestros derechos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso, le agradezco a mi casa editorial La Cifra, dirigida por Genoveva Mu\u00f1oz y Carlos Gonz\u00e1lez, quienes acogieron mi proyecto de traducci\u00f3n de las obras del exilio mexicano de Anna Seghers, junto con Elefanta Editorial, dirigida por Emiliano Becerril. Me han dado la visibilidad y el cr\u00e9dito que toda traductora desear\u00eda. Igualmente, gracias a Netty Radvanyi, bisnieta de Anna Seghers, porque nos hemos acompa\u00f1ado y apoyado en este proyecto cultural conjunto.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Les agradezco tambi\u00e9n a las otras editoriales con las que he trabajado a lo largo de mi trayectoria, en estricto orden cronol\u00f3gico: el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica y Siglo XXI, para las que traduje mis primeros libros, de sociolog\u00eda e historia del cine, respectivamente. A Herder, editorial con la que me une una larga relaci\u00f3n laboral y tambi\u00e9n de amistad, donde hice mis pininos de traducci\u00f3n literaria, con <em>Animal triste<\/em>, de Monika Maron. Despu\u00e9s vendr\u00edan Sexto Piso, Almad\u00eda y Gris Tormenta. Tambi\u00e9n la Direcci\u00f3n General de Publicaciones de la UNAM. En traducci\u00f3n teatral, El Milagro, Paso de Gato y Libros de Godot. Disculpen si se me qued\u00f3 alguna en el tintero.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No quiero dejar de mencionar al INBAL y al Sistema de Apoyos a la Creaci\u00f3n y Proyectos Culturales (SACPC), por sus programas destinados a la traducci\u00f3n literaria: el Premio Bellas Artes de Traducci\u00f3n Margarita Michelena, el PROTRAD, el Sistema Nacional de Creadores de Arte y la residencia en la Casa de Traductores Looren. Ojal\u00e1 que el SACPC siga trabajando por mejorar y hacer m\u00e1s justa y transparente la adjudicaci\u00f3n de sus apoyos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Les quiero agradecer tambi\u00e9n a mi mam\u00e1, Mireya Luna, aqu\u00ed presente, y a mi pap\u00e1, Jos\u00e9 Luis Cabrera, aunque ya no est\u00e9 en este mundo, por todo lo que me dieron e hicieron por m\u00ed. Sin ellos yo no existir\u00eda.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Les agradezco a mis mam\u00e1s adoptivas, Gisela Lang y Edda Webels, por haber ampliado mis horizontes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A mi t\u00eda Luc\u00eda, la hija de Eva y Fernando, ejemplo durante mi juventud, quien me ense\u00f1\u00f3 a navegar las aguas, no siempre apacibles, del Colegio Alem\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Gracias tambi\u00e9n a mi esposo y compa\u00f1ero de vida, Gerold Schmidt, por su apoyo incondicional e inquebrantable tanto en la vida cotidiana como en la profesional. <em>Danke, mein Liebster<\/em>.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Yo no ser\u00eda traductora sin Horst Deinwallner, quien dirigi\u00f3 el Goethe-Institut Mexiko a principios de los a\u00f1os 90 y descubri\u00f3 mi capacidad para traducir e interpretar. En ausencia, gracias, Horst.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>Nicht zuletzt<\/em> y sobre todo, le agradezco al Goethe-Institut que me haya considerado una traductora literaria digna de recibir la Medalla Goethe.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Como lo expres\u00e9 ya en Alemania en las actividades alrededor de la entrega de la Medalla, en agosto pasado: con esta distinci\u00f3n apoyan una causa; visibilizan una profesi\u00f3n imprescindible pero precarizada, contribuyen a que se nos reconozca como autoras y autores, y reivindican que se cumplan los derechos correspondientes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">De coraz\u00f3n, les dedico esta medalla a todas y todos mis colegas, muchas, muchos de quienes se han convertido en muy queridas amigas y amigos que hoy me acompa\u00f1an aqu\u00ed: a ustedes, colegas, a Ametli, la Asociaci\u00f3n Mexicana de Traductores Literarios, y al C\u00edrculo de Traductores: \u00a1larga y digna vida a la traducci\u00f3n literaria!<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Muchas gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Excelent\u00edsimo se\u00f1or embajador Dr. Clemens von Goetze, estimada se\u00f1ora von Goetze, Querida Pia, querida Martina, Queridas amigas y amigos, Agradezco al Goethe-Institut y a la embajada alemana esta recepci\u00f3n para celebrar tambi\u00e9n en mi pa\u00eds que la Medalla Goethe haya sido concedida por primera vez&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1565,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categorizar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1574"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1574\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1576,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1574\/revisions\/1576"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1565"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/claudiacabrera.mx\/de\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}